La Conquista del Cosmos

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Bienvenido a la página de la conquista del cosmos


Desde que el hombre tiene conciencia de sí mismo y del mundo que le rodea, de una u otra forma se ha planteado qué y cómo eran las luces que alternaban en su brillo entre el sol diurno y la luna y las estrellas. Pero, desde siempre, lo único que pudo hacer fue soñar, imaginar, creer.

Cuando se produce la primera revolución del conocimiento en la Gracia clásica, ya hubo quienes, como Anaxágoras, empezaron a plantearse que aquellos cuerpos errantes que se movían por la bóveda celeste podían ser enormes rocas ardientes cuya lejanía impedía ver su llama. La risa fue aun mayor cuando sugirió que el Sol podía ser una roca ardiente de un tamaño igual o incluso mayor que toda la península del Peloponeso. Un par de siglos después, Hiparco de Nicea establece que la distancia entre la Tierra y la Luna es de 384.000 kms, apenas unos cientos de kilómetros de diferencia con la distancia que hoy conocemos. ¿Es ese error fruto de los redondeos en la conversión de medidas? ¿Fue un error de medición? ¿Fue pura suerte?

Es necesario adelantarse hasta el s. XVI para encontrarse con Galileo perfeccionando los “tubos ópticos” y descubriendo las lunas de Júpiter, hecho a partir del cual se podía deducir y probar que no todo el Universo giraba alrededor del Sol e incluso cabía la posibilidad de que hubiese otros mundos similares al nuestro que podían estar habitados.

A partir de estos antecedentes, Richer y Cassini, determinan en 1671 que la distancia al Sol es de unos 140 millones de kilómetros; Bessel establece la distancia de la estrella 61 del Cisne en 103 billones de kilómetros de la Tierra en 1830; en 1920 Hubble descubre que la nebulosa de Andrómeda es en realidad una galaxia en espiral similar a la Vía Láctea y que está a 2,5 millones de años luz. Hoy hemos llegado al punto de no retorno, la frontera del Universo, un borde cuya velocidad de fuga es superior a la de la luz y queramos o no, será para siempre una pared negra e inmóvil.

¿Se podrá llegar más allá? Por lo pronto, vamos a ver qué es lo que se ha hecho por llegar “más acá”.
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